Contar bien un negocio cuesta. Sabes cómo funciona el tuyo mejor que nadie, pero ponerlo por escrito de forma que un desconocido lo entienda y se anime a preguntar es otro oficio.
Para eso está Negobot, el asistente de inteligencia artificial del portal. No inventa tu negocio: te hace preguntas, escucha tus respuestas y ordena todo en un texto claro. Tú tienes la última palabra en cada línea.
Y si prefieres escribirlo tú, adelante. Nadie está obligado a usarlo. Al final de esta guía te contamos las otras dos formas, que son igual de válidas.
Dónde está
Vive dentro del Paso 2 del formulario de publicación, el que se llama Transacción. Baja hasta la sección Información Complementaria y verás tres pestañas: Completar Campos, Texto Libre y Asistente IA. Pulsa la tercera.
Antes de pulsar «Iniciar conversación»
Lo primero que ves es un aviso amarillo. Léelo, porque explica tres cosas que importan.
Cada conversación gasta un crédito. El crédito se descuenta cuando Negobot responde a tu primer mensaje, no antes. Debajo del aviso ves cuántos te quedan. Los créditos vienen con tu plan: cuando contratas uno, se suman a los que ya tenías.
Si te sales, pierdes lo conversado. No hay forma de retomar una charla a medias. Si cierras la pestaña o cambias de pantalla, al volver empiezas de cero y gastas otro crédito. Por eso conviene hacerlo de una sentada, con calma y con los datos delante.
La inteligencia artificial se equivoca. Puede confundir una cifra, deducir algo que no dijiste o describir con demasiado entusiasmo. Lee siempre lo que redacta antes de aprobarlo. Si algo no está bien, se lo dices y lo corrige.
Ten a mano estos datos antes de empezar: años que lleva abierto el negocio, cuántas personas trabajan, qué equipos y mobiliario entran en la venta, cómo llegan los clientes, si el local es propio o alquilado y hasta cuándo llega el contrato, y por qué vendes.
Cuando estés listo, pulsa Iniciar conversación.
La conversación
Negobot te saluda por tu nombre, menciona el negocio que estás publicando y te pide que le cuentes lo que quieras con tus palabras. Escribe tu respuesta abajo y pulsa Enviar.
A partir de ahí pregunta solo lo que falta. Una cosa cada vez.
Escríbele como le hablarías a un conocido. No hace falta que redactes bonito ni que cuides las comas: de eso se encarga él. Lo que sí importa es que los datos sean concretos.
- Vago: «Vendemos bastante y nos va bien».
- Concreto: «Facturamos unos 18.000 dólares al mes y quedan limpios unos 4.000».
Si en algún momento consideras que ya le has contado lo suficiente, díselo con esas palabras: «con eso ya tienes lo necesario, redacta la propuesta». Puede pedirte un dato más si le falta algo importante, pero entiende perfectamente que quieras avanzar.
La propuesta
Cuando tiene material suficiente, aparece una caja titulada Texto propuesto con la redacción completa: un resumen del negocio y, debajo, apartados con las instalaciones, los equipos, el personal y todo lo que le contaste.
Léela entera. Comprueba sobre todo las cifras y los años, que son lo que un comprador va a verificar después.
Si algo no te convence, pídeselo abajo, en el mismo espacio de siempre. Sin protocolos ni palabras mágicas:
- «Quita la parte de las debilidades.»
- «El local tiene 120 metros, no 200. Corrígelo.»
- «Hazlo más corto y menos entusiasta.»
- «Agrega que el horno se cambió hace dos años.»
Arriba a la derecha de la conversación verás Ajustes disponibles con un número. Son las correcciones que te quedan en esta conversación: cinco. Si se acaban, el texto no se pierde en absoluto; solo dejas de poder pedirle cambios a él y sigues editándolo tú a mano, que es el paso siguiente.
Cuando la propuesta te guste, pulsa Está bien así.
El título y la descripción para los listados
Aquí viene un regalo que mucha gente se salta. Negobot también propone un título y una descripción corta mejores para los listados, y te los enseña al lado de los que escribiste tú, con el conteo de caracteres de cada uno.
Compáralos con calma. Tienes tres salidas:
- Te gustan tal cual: marca Usar el título recomendado, Usar la descripción recomendada, o las dos, y pulsa Aplicar estos cambios.
- Te gustan casi: edítalos ahí mismo, en la propia caja, antes de marcar la casilla. Se pueden cambiar palabra por palabra.
- Prefieres los tuyos: pulsa Continuar sin cambios y sigues adelante con lo que escribiste en el paso 1.
El texto es tuyo, y lo cambias cuando quieras
Esto es lo más importante de toda la guía: lo que redacta Negobot no queda grabado en piedra. En cuanto lo apruebas, el texto aparece en la pestaña Texto Libre, en un editor normal y corriente.
Ahí puedes hacer lo que te dé la gana, y cuantas veces quieras:
- Reescribir un párrafo entero o borrarlo.
- Añadir lo que él no sabía.
- Poner negritas, listas, títulos o una tabla con la barra de herramientas.
- Dejarlo en dos líneas si te parece que sobra la mitad.
Tienes hasta 8.000 caracteres y el contador está debajo del editor. Y no es solo ahora: puedes volver a esta pantalla cuando el anuncio ya esté publicado, cambiar lo que quieras y guardar. Las veces que hagan falta, sin gastar créditos.
Si prefieres hacerlo a mano
El asistente es una ayuda, no una obligación. Las otras dos pestañas llevan al mismo sitio:
- Completar Campos. Preguntas sueltas que vas llenando: mercadeo, fortalezas y debilidades, antecedentes, equipos, instalaciones, razón de la venta. Es la más guiada de las tres, y muy cómoda si tienes la información ordenada.
- Texto Libre. El editor en blanco. Escribes a tu manera, sin que nadie te sugiera nada.
Puedes empezar por una y terminar por otra. Nada se borra al cambiar de pestaña.
Cuando algo no sale como esperabas
«No te quedan créditos de IA». Se acabó tu cupo. Publica con «Completar Campos» o «Texto Libre», que no gastan nada, o revisa los planes desde Planes.
«Se acabaron los ajustes de esta conversación». Gastaste las cinco correcciones. El texto ya está en Texto Libre: termínalo tú, que a esas alturas suele quedar poco.
«El Asistente de Inteligencia Artificial no está disponible en este momento». Es algo temporal del sistema, no de tu cuenta. Sigue con las otras dos pestañas y prueba más tarde.
Se quedó pensando y no responde. Espera un poco antes de tocar nada. Si aparece un aviso de error, vuelve a enviar tu mensaje: no se descuenta otro crédito por reintentar.
Tres consejos de quienes ya lo usan
- Suéltalo todo en el primer mensaje. Mientras más le cuentes de una vez, menos preguntas hará y antes llegas a la propuesta.
- Cuida las cifras. Es lo único que no puede comprobar por ti. Si te equivocas al dictarlas, se equivoca al escribirlas.
- Léelo como si fueras el comprador. ¿Contesta lo que tú preguntarías? Si falta algo, pídeselo o añádelo a mano. Esa es la prueba que de verdad importa.